El jueves a las 10:00 horas, un cliente buscaba retirar los intereses generados en su cuenta. Pero, la persona que le brindaba la atención le notificó que no era posible, porque el encargado no se encontraba en sucursal para autorizar el movimiento. Lo anterior, causó una fuerte discusión y amenazas por parte del cliente.
Se realizó una denuncia a la Policía Municipal, por parte del empleado del banco. Inmediatamente, los clientes pensaron que las autoridades se encontraban en el lugar por un asalto. Sin embargo, todo fue un mal entendido, no se detuvo a nadie, y los policías se retiraron.
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