Los perros guía, o de asistencia visual, son animales entrenados para que las personas con discapacidad visual puedan ser auxiliados. Han ayudado a las personas a ser más autónomas, poder estudiar, y trabajar. Su misión es proteger a su dueño de los desniveles, escaleras, y obstáculos. Además, brindan confianza y mantienen una ruta segura.
La Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, y la Ley Federal de Protección al Consumidor indican en el Artículo 58 que los perros guía pueden acceder a: transporte público, establecimientos comerciales, hoteles, restaurantes, museos, centros comerciales, entre otros. Las excepciones son sitios en los que se ponga en riesgo la higiene o la salud, por ejemplo: laboratorios, quirófanos o cocinas industriales.
En el “Silicon Valley” mexicano, a algunos establecimientos todavía no les llega el WiFi. Mencionaremos dos lugares en Nuevo León que se ganaron un “cocazo” porque sus políticas de entrada son más arcaicas que una televisión de bulbos.
Primero, para el Hotel Safi era demasiado para su refinado criterio permitir la entrada a Sary y a su perro guía Odín. Con la paciencia de un santo, la afectada le explicó al personal del hotel que Odín no es una mascota (de esas que ellos seguramente cobran a precio de oro), y aún así no la escucharon. Finalmente, la dejaron pasar “por única vez”. ¡Qué generosidad! Al parecer, en el Safi la ley es opcional, a menos que menciones a la policía; ahí sí, el sentido común aparece por arte de magia.
Pero, el restaurante Casa Grande les dijo: “Quítense, que ahí les voy”. Un niño no fue bienvenido por el “pecado” de ir acompañado de su perro de asistencia. El padre del menor, grabó al capitán de meseros en un despliegue de ignorancia. Aún así, ni con documentos certificados pudieron procesar que un perro de asistencia no es un capricho estético, sino una necesidad médica.
Si tú también te topas con estos guardianes de la ignorancia, no te quedes de brazos cruzados. Puedes denunciar a:
-CONAPRED: Porque la discriminación no es un “estilo de marca”.
-PROFECO: Para que entiendan que el servicio al cliente incluye respetar la ley.
-Fiscalía Local: Porque negar el acceso no es un malentendido, es una violación a tus derechos.
A ver si así, a base de multas y denuncias, aprenden que la verdadera “grandeza” de un lugar se mide por su inclusión, no por el precio de su menú.
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